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viernes, 28 de diciembre de 2012

Corrupción lll.


Corrupción lll.

La posición privilegiada que tienes en el gobierno permite relacionarte con todo tipo de personas. No posee la más mínima cohibición a la hora de relacionarte con alguien. Eres un político nato. Sabes como tratar a las personas. Todos buscan un favor tuyo. Sea económico, militar, de comunicación o religioso. De ahí la importancia de poseer la mayor cantidad de recursos económicos. Sabes que a mayor cantidad de dinero, más influencia y poder posees sobre las personas de una sociedad corrompida. Llevas veinte minutos esperando a José en tu apartamento de citas especiales. Sólo te reúnes en éste para asuntos importantes. Y José te dijo que era algo muy importante lo que tenían que hablar. Sospechas que es sobre el coronel Martínez. Uno de los enlaces militares de José le había informado de los planes del coronel Martínez de darle un tumbe cuando reciba un efectivo que le va a llegar. Aunque le dijiste que eso era imposible. Que tenías el control sobre los militares. Él no se tranquilizó. Por eso quiere verte con tanta urgencias.

Suena uno de tus celulares. Miras la pantalla del celular para ver quien es que te está llamando. Es el capitán Santana, tu chófer.

- Dígame Santana.
- Jefe, llegó José.
- Ok. Ya sabes. Dígale al teniente Gutierrez que se coloque en la puerta y que no permita que nadie nos moleste.
- Está bien Jefe. Algo más?
- No, quédese en el vehículo. Cualquier cosa lo llamo.

Al cerrar el móvil, tocan la puerta. Sabes que es José. Sólo él puede hacerlo en este momento. Te levantas del mueble que estás sentado. Caminas hacia la puerta. La abres.

- Dime José.
- Y entonces Batista.
- Viéndote ahogar en un vaso de agua. Pero entra, entra.

Mientras caminan hacia la sala, piensas en el capitán Santana. Él te había hablado también sobre los planes del coronel Martínez. Una fuente muy cercana al coronel le contó de los planes de éste. Y el porque del mismo. Una combinación de celos y ambición. Letal para cualquier persona.

Mandas a sentar a José mientras le preparas un trago de whisky.

- Entonces José el coronel Martinez te quiere dar un tumbe. 
- Sí, ese mal agradecido.
- Pero él es de lo tuyos.
- Era, ya no lo es. Lo que él no sospecha es que yo sé de sus planes. La ambición y el romo lo tienen loco. 
- Y los celos. Le cogiste una de sus mujeres. Su preferida.
- Sí, pero el no se puede poner a celar cuero. 
- Eso crees tu. Esa mujer lo tiene loco.
- Qué loco ni loco! Ese lo que quiere son mis cuartos. Son 8 millones de dólares que me van a entregar en la semana que viene. Eso es lo que él quiere!
- Y qué tu quieres que yo haga? 
- Pensiónalo. O mándalo como agregado militar de alguna embajada. 
- Decirlo es fácil. Hacerlo es lo difícil. Él es un de los hombres de confianza del general. 
- Por eso está vivo!

Estas últimas palabras provocaron un silencio momentáneo entre tu y José. Después de unos segundos le das un consejo. 

- Sería un ruido muy grande.
- Por eso vine donde ti. Eres la confianza del número uno. Con un decreto resuelve eso.
- Okey, okey. Vamos a ver lo que puedo hacer. Déjame eso a mi. No te preocupes más de ese asunto.

José mostró plena satisfacción con estas palabras y te pasó un maletín que había traído con él. Contiene un millón de dólares. Es por el favor que le vas a hacer. 

Sandy Valerio

martes, 18 de diciembre de 2012

Corrupción ll.

Corrupción ll.

La sangre se desliza por entre tus dedos. Gotas de dolor y desesperación se escuchan cada vez que te apropias de los recursos del pueblo.

Eres una fábrica del desorden y el caos.

Pero nada de esto te interesa. Sólo tus intereses. No sientes el más mínimo remordimiento al quintuplicar el presupuesto de una obra.

Aunque hay unos cuantos imbéciles, como les llamas, por aguarte la fiesta. Con unos cuantos millones que repartes entre políticos, militares, religiosos, periodistas y sociedad civil. Todo se normaliza.

Con los que menos gastas es con los psicópatas que mandas a contratar para algunos servicios especiales. Y si hacen mal el trabajo, aniquilarlos. Sí que salen económicos.

Tomas tu celular en las manos y llamas a unos de tus colaboradores. Le preguntas qué como van los preparativos de la misión.

El te informa de todo lo planificado y de la selección de los hombres que harán la misión. Todos profesionales. Que todo parezca un accidente. Un plan perfecto.

Cierras el celular completamente satisfecho con lo escuchado. Y te dices:

- Si me intenta meter preso, se muere.

Sandy Valerio

Corrupción.


Corrupción.



Siempre has hecho trampas. Desde niño. Es como si lo llevaras en la sangre. Pero sobre todo, si Dios te ha dado la oportunidad de manejar tanto dinero del Estado, es porque te mereces que te apropies de una buena cantidad.

Ves los estados de cuentas y observas que todas las transacciones se han llevado a cabo. Ahora, como siempre, repartes el botín a diestra y siniestra. Políticos, religiosos, militares, periodistas y una que otra obra de caridad para que te veas magnánimo.

Suena el teléfono y lo levantas. Es tu secretaria. Te dice que es el nuevo procurador, el incorruptible. Meditas uno segundos, y le dices, que no lo puedes atender.

Sandy Valerio

Grabando para matar.

Grabando para matar

Te llevas un trozo de papas a la boca mientras sostiene el móvil en tu mano . La cámara graba a tu objetivo. Lo miras de soslayo. El sospecha que lo estas grabando pero no se da por aludido. No le importa que lo graben. Total, no eres el primero. Pero lo que tu objetivo no sabe es que esta grabación no irá a un político, ni a un interesado en él. Irá a quien será su verdugo. 

Sandy Valerio

lunes, 17 de septiembre de 2012

El Maetro Zen y su preferido.

El Maestro Zen y su preferido.

Cuenta la leyenda que un día se encontraban un maestro Zen y su preferido caminando por el bosque. Al preferido del Maestro lo mortificaba algo y no encontraba la manera de decírselo al Maestro y pensó que esta era la oportunidad. 

-Maestro, he estado pensando mucho en usted. Y quiero preguntarle algo.

-Ahh! Pequeña Libélula, no te permita albergar dudas en tu corazón. Dime que te preocupa, y trataré de satisfacer tu inquietud. 

-Maestro, he visto que usted tiene predilección por el cielo. Le encanta observar el universo. Porqué no observar nuestro entorno? 

-Pequeña Libelula, al mirar al cielo contemplo un universo despejado e infinito. Sin Lestrigones, sin Ciclopes y sin demonios. Un universo perfecto. 

-Meastro, pero nuestro planeta es perfecto y no existen esos monstruo que usted señala.
-Es verdad pequeña Libelula! Nuestro planeta es perfecto y mágico. Pero observa el corazón de una especie, el hombre, y encontrarás los monstruos que he mensionado, por ende, tu espíritu será perturbado. 
-Sí Maestro, en el corazón del hombre encontrará todos estos monstruos. Que perturban el espíritu. Pero también encontrarás a ángeles.
-A estos últimos no necesitas observarlos. Son tus amigos.
No hubo más pregunta. Y los dos comenzaron a obsevar el cielo.

Sandy Valerio

domingo, 8 de julio de 2012

Fenix

Fenix


Fue un ataque fulminate. Los Ciclopes y las Furias lo atacaron sin misericordia. Ahora la partícula divina comienza a hacer su trabajo. Ha mantenido la esencia de su ser. Sólo necesita atraer las demás moléculas para tener todo su poder multiplicado. Y, de esta manera, emitir su canto, para que lo escuchen en el rincon más apartado del universo. Perdón... él es el universo.


Sandy Valerio

lunes, 28 de mayo de 2012

Sentencia de muerte.


Sentencia de muerte.

Aún retumba en tu cabeza lo que dijo tu hermano.

- Cuidado si se lo dice a alguien esto que te he dicho. Ni a Mamá. ¡Oíste! Si se lo dices, la condenas a muerte
a ella también.

Y sí que es peligroso lo que te ha contado. El es parte de un complot para tumbar al Jefe.

El está consciente del peligro que corre al involucrarse con ese grupo. Pero la desaparición del monaguillo
Carlos-su amigo- lo indujo a involucrarse con los panfleteros.

El sabe lo discreta que eres. Es una de las cualidades que más admira en ti. Y, además, eres su única hermana, no lo delatarías.

Pero el peso de lo que te ha dicho es muy grande. No lo soportas. El pensar que si lo agarran los del SIN o algún calié lo delata, es un muerto seguro. Te desesperas. No soportaría ver a tu hermano preso o muerto a tu corta edad.

¿Pero qué hago? Te preguntas. No se lo puede decir a tu madre, ni a tu padre, las personas que más confías. Y, mucho menos a tus compañeros de clase. A tu hermano le dijeron que todos son calieses en potencia, incluyendo los profesores.

Así que tu estado de ánimo es desesperante para una niña como tu, ingenua, inocente y hermosa. En el alba de la adolescencia.

Pero Dios no abandona  a sus ángeles terrenales. Ayer, mientras oraba, la virgen de la Altagracia te mostró el camino a seguir. Confesarte con el padre Juan. A él le dirá lo que tanto te ha estado angustiando estos últimos días. Como es un hombre de Dios. No se lo dirá a nadie.

Escuchas unos ruidos en el sótano de la casa. Sabes que es tu hermano junto con sus amigos haciendo los panfletos. Lo hacen a esta hora para que tus padres, los agentes del SIN y los calieses no se den cuenta.

Te levantas de puntillas. Caminas hacia la puerta de atrás. La abre. Ahora, afuera de la casa, te diriges al sótano.

Al llegar a la entrada del sótano, te detienes unos segundos. Te llegan imágenes de tus padres dormidos. Lo viste al pararte en la puerta de su habitación.

Los muchachos se quedan petrificados al ver la entrada del sótano abrirse. Le has producido un susto enorme. Nos descubrieron piensan y se miran unos a otros. Pero el susto se disipa al ver los muchachos tu rostro en la entrada.

En fracciones de segundo tu hermano te agarra por un brazo. Y con un alón estrepitoso, te colocas al lado de los demás.

-¡Por Dios! Magdalena. ¿Qué tu haces levantada a esta hora? Te sintieron papá y mamá. Te vieron al levantarte.

Un silencio sepulcral envuelve el ambiente al terminar tu hermano de hacer estas preguntas. Lo miras. Y moviendo la cabeza, le dices que no.

-No ha pasado nada. Está bien. Dame un abrazo. Te voy a mostrar los trabajos que hemos terminado. Además, ya terminamos por hoy. ¡Verdad muchachos! 

-Sí

Le contestan.

El te muestra varios trabajos. Y te dice en cuales lugares lo van a tirar. El contenido te deja sin habla.

Abres los ojos. Te levantas de la cama. Estás más inquieta que ayer. Lo que viste anoche no te a permitido un sueño placentero. Por el contrario. No podías conciliar el sueño después que salieron del sótano.

Comienzas a vestirte, y escuchas al mismo tiempo, unos pasos que se acercan.

-Magdalena. ¿Para dónde vas tan temprano?
-Sion Mami.
-¡Dios te bendiga! te pregunto otra ves. ¿Para dónde vas?
-Mami. Voy a confesarme con el padre Juan.

Una leve sonrisa se refleja en el rostro de tu madre.

-¡Mí niña se quiere confesar. ¡Qué pecado hizo mi hija! Si se puede saber.

Conociendo las virtudes que te adornan. Tu madre cree que es un capricho.

-Mami. Que qué hice. Nada Mami. Que quiero confesarme con el padre Juan. ¡Eso es malo!
- Yo sé que no has hecho nada malo mí hija. ¡Yo lo sé! Si quiere hacer tu primera confección. No lo puedo evitar. Además, el padre Juan es muy bueno.

Estas fueron las últimas palabras de tu madre. Y se marcho hacia su cocina con una sonrisa en rostro, pensando en el capricho que se te había ocurrido.

Ella no sospecha el cargo de conciencia que posees. Del estado de angustia por el que está pasando. es con ella que quiere hablar. Pero no puedes. Así que termina de cambiarte. Desea llegar lo más rápido posible donde el padre Juan.

Te paras en la puerta. Le besa las manos a tus padres. Y te despide de una vez.

Tu padre se queda sorprendido al verte salir tan rápido y tan temprano de la casa. Pero tu madre lo tranquiliza. Le dice que no es nada. Sólo un capricho que se te ha metido. Confesarte con el padre Juan. El se ríe, al igual que tu madre. Y le dice a tu madre que qué pecado puedes tu tener.

Ellos no sospechan del peligro que corre su hijo y sus amigos. Ni de la angustia que tiene al no poder decirle nada.

Te acercas a la casa del padre Juan. Reduces al andar. Un acelerón del corazón te hace detener. Le pides fuerzas a Dios. Sabes que es para donde uno de sus representante que va. Y eso te tranquiliza de nuevo.

Llegas a la puerta y tocas. Después de unos segundos de espera, abren la puerta sigilosamente. Ves el rostro juvenil del padre Juan al abrir la puerta, y una confianza se apodera de ti.

- Buenos Días padre Juan.
- Buenos días señorita Magdalena. ¿Y qué la trae tan temprano a mí casa? En qué puedo ayudar a éste ángel de Dios.
- Padre... perdóneme por venir tan temprano a su casa.  Pero es que sé algo que no se lo puedo decir a nadie. Ni a mis padres. Sólo a usted padre. ¡Sólo a usted! La virgen de la Altagracia me dijo que a usted si se lo puedo decir. ¡Qué a usted sí! Poe eso quiero que usted me confiese ahora.

Al terminar de decir esto el padre Juan te agarró por un brazo y te aló para adentro de la casa. El está conciente de la capacidad de escuchar las paredes en estas tierras. Además su intuición de confesor le dice que es algo muy importante lo que sabes.

El padre te manda a sentar en una mecedora que está en la sala. Y él se sienta en frente de ti.

Tu angustia se triplica al ver la foto del Jefe que está encima del cristo crucificado que está detrás del padre Juan.

Vuelven los recuerdos de los panfletos, los de tu hermano y los del sótano al ver la foto de Trujillo.

Tu rostro está pálido. El miedo que reflejas sólo es comparado con el rostro de los cobarde que van a fucilar.

El padre Juan lo ha notado.

- Señorita Magdalena. ¿Qué le puede estar mortificando? Si usted en un ángel. Dígame si algo la molesta para librarla de tan pesada carga.
- ¡Hay padre! ¡Hay padre! Se lo voy a decir porque es usted un hombre de Dios. Mi hermano me dijo que no se lo dijera a nadie. Ni a mamá. Que si se lo decía la condenaba a muerte. Pero a usted sí se lo puedo decir padre. Es usted un hombre de Dios. ¡Verdad padre!
-Claro mi hija. Que el manto del Dios padre, hijo y espíritu santo los proteja. A ti y a toda tu familia. Que la virgen de la Altagracia interceda ante Dios por tu familia. Ahora, hija mía. Dime, Dime hija...
- ¡Hay padre! ¡Hay padre!

Una pausa para observar la foto de Trujillo hace intuir al padre de la peligrosidad de lo que sabe.

- ¡Hay padre! ¡Hay padre! Los panfletos en contra del Jefe que han aparecido en el liceo y en el correo, es el hermano mío, con un grupo de amigos, que lo han hecho. Ellos lo hacen en el sótano de la casa. Anoche estaban ellos haciendo. Yo los vi. Me levanté al escuchar unos ruidos en el sótano. Y estaban ahí. Ellos se asustaron mucho padre, cuando me vieron. Pero cuando me vieron se tranquilizaron.
- ¡Mi hija! ¡Es muy grabe lo que está haciendo!
- Sí padre. Mi hermano me lo dijo. El me dijo que si otra persona lo sabía. Lo mataban a él y a sus amigos. Y eso me tiene mal padre. Si matan a mi hermano, mi madre y mi padre se mueren. ¡Se mueren padre!
- Sí, Sí. Es muy peligroso lo que están haciendo. Están corriendo un riesgo muy grande. Pero vamos a rezar el rosario por varios días seguido. Para que tu hermano desista de eso. Yo voy a rezar varios padre nuestro para que Dios lo proteja.
- Sí padre, eso mismo. Yo también voy a rezar el rosario todos los días por un mes. Yo sabía padre que usted me iba a ayudar. Gracias padre, gracias.
- De nada mi hija. Vamos a pedirle a Dios por tu hermano y sus amigos. Regresa en paz a tu casa mi hija. Que Dios te acompañe. En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, amen. Tus pecados te son perdonados.

Te paras de la mecedora. Besas la mano derecha del padre y te marcha.

El padre Juan se queda sentado. Meditando por unos segundos. Pensó en el último informe que le había dado a Alicinio Peña. El jefe del SIN en Santiago. El servicio secreto de Trujillo. Un informe intrascendente. Que le había costado la vida a una persona, sí. Pero de ahí, nada. Pero este informe es diferente. En todo el país se habla de estos panfletos. Dicen que hasta el Jefe tiene algunos. Así que con éste informe las cosas serán diferente. Trujillo admira los hombres leales.

Sandy Valerio.

viernes, 27 de abril de 2012

Nietzsche y su lucha contra el demonio.

Nietzsche y su lucha contra el demonio.

Hablar de la vida y la obra de un filósofo que derrumbó el monopolio
de la moral religiosa. Así como del absolutismo de cualquier verdad. Es 
adentrarse en terreno peligroso si se carece de una sensibilidad de artista. 
Pero de un artista que desafíe las cumbres, los ídolos de los humanos, los 
dogmas dominantes -tanto filosóficos como científicos- y, desde luego, estéticos.

Si se carece de esta sensibilidad se hace muy difícil el entendimiento de
sus postulados. Y, lo peor, se puede caer en el error de un prejuicio,
de un juicio a priori. Se le debería tener pena a quien  se adentrara
en el entendimiento de esta filosofía sin sensibilidad.

Como diría Nietzsche: ''Si hay un método para encontrar, en los rincones
profundos del alma y en la oscuridad de la memoria del inconsciente, las
formas más antigua que hayan vegetado jamás, éste nos llevará a reconocer
semejanzas de estructuras entre las larvas superficiales de los sentimientos
y de las ideas que pueblan una misma región psicológica''.

En este contesto, donde el que se adentre en sus postulados, debe ser un
pensador que le gusten los peligros. Y, ''a quién le interesan los peligros(tal vez)?
Para ello habría que esperar la llegada de un nuevo filósofo con gustos e
inclinaciones  diferentes y opuestos a los ostentados hasta ahora; filósofos del
peligro (tal vez), en todos los sentidos de la palabra. Pues bien -y digo con
seriedad- creo que esos filósofos han aparecido ya en el horizonte''. Es decir,
que Nietzsche previó a quien se adentrara en su filosofía del peligro de mostrar
la naturaleza del espíritu del hombre.

Darwin nos mostró la evolución de la especie y Nietzsche nos mostró la evolución
de la moral religiosa del hombre. De la decadencia del espíritu, según e filósofo.

Podemos estar de acuerdo o no con él. El nos lo agradecería. El diría ''yo amo
a aquel cuya alma se da por entero y no pretende que se lo agradezcan ni que
le devuelvan nada, pues entrega siempre y no quiere conservarse a si mismo''.

Cómo satisfacerse con el saber absoluto!, con el juicio a priori!, con la sabiduría
del filósofo.  Para Nietzsche este era el desafío. ''Renunciar a los juicios falsos,
equivaldría renunciar a la vida, a negarla. Aceptar la negación de la verdad constituye
la condición de que la vida significa, claro está, un enfrentamiento muy peligroso con
los sentimientos que normalmente tienen de los valores, y una filosofía que se atreva
a esto se sitúa, solo por ello, ''Más allá del bien y del mal''.

Esta es su filosofía, buscar, romper dogmas, cantarle a la vida, desafiarse a si mismo.
Un espíritu con demasiada energía para estarse quieto. La tranquilidad de espíritu lo
martirizaba. Stefan Sweing diría más tarde que el demonio que llevaba dentro y con
el que luchaba constantemente, no lo dejaría en paz hasta agotar toda su energía.

Y a si mismo fue, Esa lucha se prolongó toda su vida. Desde luego que de esta lucha
sólo la humanidad a sido beneficiada. Todas sus obras fueron el resultado de ella. En
su primera obra se muestra esa lucha de Titanes. ''El origen de la tragedia''. Para muchos
la obra más académica del filósofo. Donde trata de demostrar, de forma cronológica, el
origen de la decadencia del ser humana.
   
En esta obra se nota su comienzo académico. Es decir, la filología. Pero sólo tuvo que
 leer a Shopenhauer para que la lucha entre el demonio y el filósofo fuera más violenta.
Y esta violencia le trajo como consecuencia el abandono de la filología y su apego a la
filosofía.

Este fue el primer triunfo del filósofo contra el demonio. Pero ya el demonio le había
ganado varias batallas.

La primera gran victoria del demonio sobre Nietzsche fue a los cinco años. La muerte de
su padre. Este dolor nunca lo abandonaría. Y, sin temor a equivocarme, sería el detonante
de su posterior crisis religiosa.

Esta lucha se prolongaría toda la vida. El demonio, al no poder doblegar el espíritu, atacaría
sin piedad su cuerpo. Dolores de cabeza, sífilis, trastornos estomacales, trastornos de la vista,
depresiones y nauseas. Hasta el extremo de hacerlo retirar de su clase de filología de la
universidad de Basilea.

Esto fue una bendición para el filósofo. Se dedicaría por completo a lo que a él más le gustaba,
a escribir, a filosofar, a brindarle luz al hombre.

Escribió en ''Así.habló Zaratustra'', ''he hecho para los humanos el regalo más grande que hasta
ahora ésta a recibido. Este libro más elevado que existe, el autentico libro del aire de las altura
-todo el hecho ''hombre'' yace a enorme distancia por debajo de él- es también el libro más
profundo, nacido de la riqueza más intima de la verdad, un pozo inagotable al que ningún cubo
desciende sin subir lleno de oro y de bondad''.

Pagaría muy caro el atrevimiento de mostrarle el fuego de la sabiduría a los hombres. No le
comerían el hígado como a Prometeo, pero si lo condenarían al ostracismo. Los hombre
contemporáneo, y no los dioses, no lo perdonarían.

De esta época del dominio de la voluntad del poder de su espíritu, saldrían sus mejores obras:
Consideraciones intempestivas, Humano, demasiado humano, La gaya ciencia, Así habló
Zaratustra, Más allá del bien y del mal, La genealogía de la moral, El caso Wagner, El crepúsculo
de los ídolos, Nietzsche contra Wagner, El anticristo y Ece homo, una auto biografía.

Todas estas obras de luces y sabiduría para la humanidad, la escribiría en un período relativamente
corto. El filósofo más que nadie estaba consciente de esa lucha que estaba llevando a cabo. No
podía permitirse un minuto de su tiempo en contemplaciones estériles. Era en el hombre que 
tenía que concentrarse, es decir, dedicar todo su conocimiento a éste. El mismo filósofo diría: 
''Un hombre dedicado al conocimiento que ''ama'' sacrifica tal vez su humanidad''.

Y sí que Nietzsche la sacrificó. Toda su fuerza -de espíritu y de cuerpo- cayó abatida por el 
demonio. Para algunos humanos estaba loco, pero, tal vez para otros, estaba en un eterno presente.

Sandy Valerio. 
      
     


jueves, 12 de abril de 2012

Esas gentes están locas.


Esas gentes están locas.

Tienes la mirada apagada. Las cejas fruncidas del dolor que te producen las ampollas que tienes en los pies de tanto caminar. Y para empeorar el asunto, unos zapatos de gomas que te regalaron para el viaje, pues, no tenía. Tu dolor es insoportable. Aunque siempre ha soportado el dolor con hidalguía pero en esta ocasión te tiene dominado. - Va... Esto se me quita-. Te dices. Siempre pasa. Eres un macho de verdad y por eso no debe estar tan vacilante. Si tu padre te viera te golpearía, pues, para él los hombres no se quejan tanto. A... Tu madre. Sí, ella también se avergonzaría. Te acuerda cuando te decía que los hombres no lloran y te colocaba una carga de leña en la cabeza. A... Aquellos días de infancias. Mira como te encuentras, vuelto un guiñapo. Por Isabel, tú hermana, que te instó a que te fuera a vivir a la capital. Que más trabajo. Que volvería al campo y compraría tu casita con un conuquito. Que ayudaría a mamá. Que Juana te haría caso cuando volviera de la capital. Esto aún resuena en tu cabeza y te llena de cólera por el dolor que está sintiendo del cansancio de estos último 15 días. Sí, mírate, no aguantas más. Después de esta última loma, tu pueblo. Aceleras el paso. Tiene un deseo inmenso de gritar pero no lo hace. Ya está en la tierra de Antonio. Desde aquí se ve todo el pueblo. Ahora puede sentarte a descansar. Te sientas. Meditas en todas las decisiones difíciles que tuviste que tomar cuando decidiste salir de aquel infierno. Valla que era un infierno. Nunca en tu desgraciada vida había visto cosa semejante. Aviones volando a ras del suelo disparando sus ametralladoras a las personas que estaban del otro lado del puente. El rugir de sus motores juntos con el de las ametralladoras, te hicieron sentir que te orinaba en los pantalones. Para desgracia tuya vivía a unos metros de donde se produjo la balacera. Tan así que podías ver a los que estaban del otro lado del puente. Viste como las balas le perforaban los cuerpos. Como caían. Sus amigos levantando los heridos en medio del tiroteo.

Era una masacre. Pero el valor de ellos era mayor que todas las armas juntas de lo que estaban del mismo lado que tú. Mientras más caían, más aparecían. Hasta que los de éste lado, con todo sus aviones, tanques y fusiles, tuvieron que desistir de cruzar el puente. Todo esto lo viste y lo escuchaste. Fue después de ese tiroteo que le dijiste a Isabel que te iba para tu campo. Ella no puso resistencia. Veía el miedo en tu rostro. Pero había un problema. ¿Cómo llegar al campo? No hay transporte. No puede cruzar el puente. No conoces a nadie que te pueda cruzar en vote. Entonces, la decisión. Caminando... Sí, te iría caminando. Río arriba hasta poder cruzarlo. A las personas que encuentres en el camino le preguntaría como llegar a Santiago. Así empezó tu viacrusi. A... Que experiencia. Nunca la olvidará. Ahora, sentado, saca una migaja de tabaco que te quedaba en el bolsillo y te lo entra en la boca para masticarlo. Te ayuda a mitigar el dolor y el hambre. Que satisfacción. Ya llegaste a tu pueblo pero a que precio. Mira una silueta que se acerca. Es Antonio, como de costumbre, temprano. Te quiere parar a saludarlo pero el cansancio te vence. El te ha visto. No te ha reconocido por la distancia, pero ya que está próximo te conoces. Escucha cuando te vocea Hipólito... Hipólito... Le abre los brazos en señal de que lo escucha. Tú también lo quiere llamar, pero no puedes, tus ojos se llenan de lágrimas. El lo comprende, se te acerca y te da un abraso. Después de tantos días sin ver a alguien conocido y bajo está circunstancia, es como si viera un ángel.

El te pregunta que te ha pasado. Lo último que sabía de ti era que te había ido para la capital a vivir con Isabel, la buenota de tu hermana. Sí, le dices, pero esas gentes de la capital se pusieron locas y rompieron a matarse unos con otros. El te lo confirma. Las noticias ya llegaron al campo. Llegaron primero que tu. Es tan así que Antonio sabe más que tu de lo que está pasando. Pero no hablan más. El vio tu deterioro. Te monta en su burra que nunca lo abandona. Y te lleva a casa... A casa...

Sandy Valerio.

miércoles, 4 de abril de 2012

Desafíos


Desafíos.

Este fue el título que le pusieron a la promoción escolar
con los que terminé el bachiller en el colegio Santa Ana.

Y en la verdad que esta palabra estimula el espíritu. Te
hace concentrar energía. Visualizar situaciones con la que
te puedas enfrentar, sean estas negativas o positivas. Es
decir, que es fuente de inspiración para lograr tus objetivos.

Mientras más desafíos nos proponemos, más fuerza espiritual
debemos activar. Y, desde luego, no permitir que esta energía
se disperse. Si esto sucediera, los desafíos serían truncados.
No se alcanzarían los objetivos. Y, por ende, no habría ningún
tipo de satisfacción.

Pero cómo evitar que esta energía se disperse? Cómo evitar
distracciones? Cómo evitar tener que rendirte ante un desafío?

Generalmente las personas común y corriente viven con toda su
energía dispersa. No saben, ni han aprendido a concentrar energía.
Viven distraído y se rinden ante cualquier adversidad. Es decir,
que nunca en su vida afrontan un desafío.

Más el individuo de iniciativa, de carácter y prudente, logra
concentrar toda su energía. No existen situaciones, lugar, persona
o cosa que logre distraerlo. Pero sobre todo, nunca se rinde.

De esto deducimos que los desafíos son para individuos extraordinario.
Seres que están por encima del común de los demás.

Entonces, a cuáles perteneces?, a los que viven en manadas o a los
que viven en un constante desafío.

Sandy Valerio

sábado, 4 de febrero de 2012

Visión gerencial.

Visión gerencial.

En el proceso evolutivo de nuestras empresas, tanto productivas, de servicios y de zonas francas (textiles); su desarrollo ha sido lento y traumático. Hasta el extremo de la desaparición de muchas. Y la imcopetencia para competir en los momentos actuales de las que sobreviven. Salvo ligeras excepciones.

Ahora, a qué se debe el lento desarrollo de nuestras empresas?, a caso no son ellas víctimas de nuestro subdesarrollo mental?, También arrastran éstas los problemas institucionales que tiene nuestra sociedad?, no poseen nuestros gerentes la herencia conductual de la dictadura trujillista?; es decir, su egolatría, su sadismo, su despotismo y su nepotismo. Le puedo asegurar que a todas estas interrogante se le contestaría de forma afirmativa.

Nuestras industrias han pasado de ser meros consorcios agrícolas, dirigidos por Hateros -con la característica conductual de estos-, a empresas de producción y de servicios. Pero el choque ha sido contundente y traumático. Hasta el extremo de no reponerse aún.

Nuestros gerentes se están arreglando los moños en el camino para no perder competitividad y quedar fuera del pastel económico.

De igual manera le ha sucedido a las empresas de zona franca, expecíficamente la de textiles. Que en un principio eran para aprovechar la mano de obra barata. Sin importar el despilfarro que se tenía en el proceso de producción. Pero esto ha cambiado. La mayoría de las industrias de textiles han fortalecido sus raíces para quedarse. Pero tiene que redefinir su proceso productivo. Ya no pueden ver su proceso productivo de forma vertical. Tienen que ver a la empresa en su proceso productivo de forma horizontal. Cada eslabón en el proceso de producción es importante. Desde el barrendero hasta el gerente. Tienen que ver la empresa como un todo, como un cuerpo monolítico.

En los momentos actuales ya no se busca solamente la mano de obra barata, sino, la eficientización del proceso productivo. Y para esto, todos los involucrados deben tener una cuota de responsabilidad.

En las empresas de servicios ocurre lo mismo. Los gerentes, que generalmente son patriarcas, no han entendido lo que es servicio al cliente, sino que hacen un servicio por un pago. Cuando no es así. Se puede decir que estas tienen un valor humanístico, por su naturaleza de servicio.

Las empresas de servicios vienen a llenar un vacío que se va creando al la sociedad ir desarrollandose. En el pasado, donde se vivía de forma comunal, cualquiera te hacía un favor o servicio. Desde un consejo, limpiar un conuco, declarar un niño, poner una carta, atender los hijos y hasta criarlos. Estos servicios los ofrecen compañías para estos fines. Sea para asesorar o para brindar un servicio.

Pero en las circunstancias actuales nuestras empresas y sus gerentes tienen que definir bien su rol. Estar claras con sus desafíos. Destronar tabúes y prejuicios, para que nuestras empresas evolucionen con una visión de futuro. O de lo contrario, seguir siendo parásitas del gobieno de turno o desaparecer.

Sandy Valerio.

domingo, 8 de enero de 2012

''Valores''.

El murmullo de los estudiantes no permite que disfrute tus recuerdos. Los que no se te salen de la cabeza. Los tienes clavado en el cerebro.

Las imagenes fotográficas son estupendas en esa página de internet que viste anoche. Las difrutaste al máximo.

Aún estás excitado. Quieres terminar la clase para irte a verla de nuevo.

Así que mandas a callar los estudiantes y te paras del escritorio. Con las manos puestas en el mismo le dices a los estudiantes que la clase por hoy terminó. Y que práctiquen los ejercicios de la página 45 del libro de matemática 1.

Los estudiantes se alegran con esta noticia. Lo que no le ha gustado es que tienen que estidiar los ejercicios de la página que le dijiste, ya que hoy, los ibas explicar.

José, uno de los estudiantes más aplicado, te hace la observación. No es un reclamo, no. Eres un profesor muy respetado. Pero sí una observación.

Les pide disculpa y al mismo le pide que traten de hacer los ejercicios que puedan y, que en la próxima clase, les aclarará cualquier duda.

Los buenos estudiantes te entienden, los malos, se alegran. Una hora para pasillar en la universidad.

Abandonas el aula y te dirige al parqueo de motores. La pasola que utilizas para transportarte, se encuentra aquí.

Mientras le quitas el candado de seguridad, el recuerdo de las imagines que viste anoche, te excitan otra vez.

Cómo no disfrutar ver esos botones de rosas!

Fuen por coincidencias que te topaste con esa página. Aunque eso va encontra de los valores que profesas, es lo que más felicidad te hace. Haz hecho tuyas la palabras de Jesus -dejas que los niños vengan a mi-. Sí, las hecho tuyas.

Disfutas ver las niñas, jugar con las niñas, tocar las niñas. Hacerlas felices. Si tus estudiantes supieran como disfrutas a las niñas! Pero nuncas se enteran. Ha aprendido a ucultar éste deseo. A disimular esta preferencia. Te ha vuelto un maestro en el arte de la simulación. Y eso te da seguridad. Además, a quién se le ocurriría cuestionar a un profesor ejemplar ante la sociedad. A quén!

No te detienes en tu hogar por la prisa que llevas. Va directamente a la papelería que posees. Tu complemento económico. Ya que el sueldo de la universidad no te alcanza. Entras pero no la abre. Quieres disfrutar por un rato la nueva página que ha conocido. Enciendes el computador. Digita la clave, y listo. Va directamente a la pagína que te hizo despachar los alumnos ante de tiempo. -www.niñaslinda. com-. Al abrirse ésta, la lujuria se manifiesta con todo su esplendor. El aura satánica es abrumadora. El dominio de la carne sobre el alma es absoluto. Las fotos de las niñas desnudas te satisfacen y te excitan a plenitud.

La sangre fluye por todo tu cuerpo a una temperatura muy elevada. No aguantas más. Levantas el teléfono para llamar a tu esposa. Después de sonar varias veces ella lo contesta. Le dices que venga a abrir la papelería que necesitas hacer unos ejercicios para la clase de mañana, pero que dejes a Bombosito -la hija de ambos- para no estar solo en la casa.

Sandy Valerio.