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viernes, 28 de diciembre de 2012

Corrupción lll.


Corrupción lll.

La posición privilegiada que tienes en el gobierno permite relacionarte con todo tipo de personas. No posee la más mínima cohibición a la hora de relacionarte con alguien. Eres un político nato. Sabes como tratar a las personas. Todos buscan un favor tuyo. Sea económico, militar, de comunicación o religioso. De ahí la importancia de poseer la mayor cantidad de recursos económicos. Sabes que a mayor cantidad de dinero, más influencia y poder posees sobre las personas de una sociedad corrompida. Llevas veinte minutos esperando a José en tu apartamento de citas especiales. Sólo te reúnes en éste para asuntos importantes. Y José te dijo que era algo muy importante lo que tenían que hablar. Sospechas que es sobre el coronel Martínez. Uno de los enlaces militares de José le había informado de los planes del coronel Martínez de darle un tumbe cuando reciba un efectivo que le va a llegar. Aunque le dijiste que eso era imposible. Que tenías el control sobre los militares. Él no se tranquilizó. Por eso quiere verte con tanta urgencias.

Suena uno de tus celulares. Miras la pantalla del celular para ver quien es que te está llamando. Es el capitán Santana, tu chófer.

- Dígame Santana.
- Jefe, llegó José.
- Ok. Ya sabes. Dígale al teniente Gutierrez que se coloque en la puerta y que no permita que nadie nos moleste.
- Está bien Jefe. Algo más?
- No, quédese en el vehículo. Cualquier cosa lo llamo.

Al cerrar el móvil, tocan la puerta. Sabes que es José. Sólo él puede hacerlo en este momento. Te levantas del mueble que estás sentado. Caminas hacia la puerta. La abres.

- Dime José.
- Y entonces Batista.
- Viéndote ahogar en un vaso de agua. Pero entra, entra.

Mientras caminan hacia la sala, piensas en el capitán Santana. Él te había hablado también sobre los planes del coronel Martínez. Una fuente muy cercana al coronel le contó de los planes de éste. Y el porque del mismo. Una combinación de celos y ambición. Letal para cualquier persona.

Mandas a sentar a José mientras le preparas un trago de whisky.

- Entonces José el coronel Martinez te quiere dar un tumbe. 
- Sí, ese mal agradecido.
- Pero él es de lo tuyos.
- Era, ya no lo es. Lo que él no sospecha es que yo sé de sus planes. La ambición y el romo lo tienen loco. 
- Y los celos. Le cogiste una de sus mujeres. Su preferida.
- Sí, pero el no se puede poner a celar cuero. 
- Eso crees tu. Esa mujer lo tiene loco.
- Qué loco ni loco! Ese lo que quiere son mis cuartos. Son 8 millones de dólares que me van a entregar en la semana que viene. Eso es lo que él quiere!
- Y qué tu quieres que yo haga? 
- Pensiónalo. O mándalo como agregado militar de alguna embajada. 
- Decirlo es fácil. Hacerlo es lo difícil. Él es un de los hombres de confianza del general. 
- Por eso está vivo!

Estas últimas palabras provocaron un silencio momentáneo entre tu y José. Después de unos segundos le das un consejo. 

- Sería un ruido muy grande.
- Por eso vine donde ti. Eres la confianza del número uno. Con un decreto resuelve eso.
- Okey, okey. Vamos a ver lo que puedo hacer. Déjame eso a mi. No te preocupes más de ese asunto.

José mostró plena satisfacción con estas palabras y te pasó un maletín que había traído con él. Contiene un millón de dólares. Es por el favor que le vas a hacer. 

Sandy Valerio

martes, 18 de diciembre de 2012

Corrupción ll.

Corrupción ll.

La sangre se desliza por entre tus dedos. Gotas de dolor y desesperación se escuchan cada vez que te apropias de los recursos del pueblo.

Eres una fábrica del desorden y el caos.

Pero nada de esto te interesa. Sólo tus intereses. No sientes el más mínimo remordimiento al quintuplicar el presupuesto de una obra.

Aunque hay unos cuantos imbéciles, como les llamas, por aguarte la fiesta. Con unos cuantos millones que repartes entre políticos, militares, religiosos, periodistas y sociedad civil. Todo se normaliza.

Con los que menos gastas es con los psicópatas que mandas a contratar para algunos servicios especiales. Y si hacen mal el trabajo, aniquilarlos. Sí que salen económicos.

Tomas tu celular en las manos y llamas a unos de tus colaboradores. Le preguntas qué como van los preparativos de la misión.

El te informa de todo lo planificado y de la selección de los hombres que harán la misión. Todos profesionales. Que todo parezca un accidente. Un plan perfecto.

Cierras el celular completamente satisfecho con lo escuchado. Y te dices:

- Si me intenta meter preso, se muere.

Sandy Valerio

Corrupción.


Corrupción.



Siempre has hecho trampas. Desde niño. Es como si lo llevaras en la sangre. Pero sobre todo, si Dios te ha dado la oportunidad de manejar tanto dinero del Estado, es porque te mereces que te apropies de una buena cantidad.

Ves los estados de cuentas y observas que todas las transacciones se han llevado a cabo. Ahora, como siempre, repartes el botín a diestra y siniestra. Políticos, religiosos, militares, periodistas y una que otra obra de caridad para que te veas magnánimo.

Suena el teléfono y lo levantas. Es tu secretaria. Te dice que es el nuevo procurador, el incorruptible. Meditas uno segundos, y le dices, que no lo puedes atender.

Sandy Valerio

Grabando para matar.

Grabando para matar

Te llevas un trozo de papas a la boca mientras sostiene el móvil en tu mano . La cámara graba a tu objetivo. Lo miras de soslayo. El sospecha que lo estas grabando pero no se da por aludido. No le importa que lo graben. Total, no eres el primero. Pero lo que tu objetivo no sabe es que esta grabación no irá a un político, ni a un interesado en él. Irá a quien será su verdugo. 

Sandy Valerio