Wikimedia

Apoya Wikipedia

Seguidores

Vistas de página en total

lunes, 15 de septiembre de 2008

Un trabajo Difícil.


Un trabajo fácil.

Cuando se han fortalecido las actitudes, la encomienda o trabajo que se le asigne será pan comido. Es un asunto de hábitos, y así el hábito se transforma en cultura. Es decir, en el modu vivendi. Esto lo saben todas las agencias de espionaje. De aquí que a la hora de elegir un esbirro se evalúan sus aptitudes, con p y con c, el entorno donde creció, su cultura y su intelecto.

Las aptitudes naturales que posee el individuo son las bases que sustentaran su correcta vocación. Si es flemático o si es colérico. Si es introvertido o si es extrovertido. Si es calculador o impulsivo. Cada perfil es evaluado conforme los resultados que se quieren obtener.

Sin lugar a dudas que tu primer jefe era de los mejores en asuntos de seleccionar sus agentes, por su capacidad es que era el representante de la CIA en el caribe. Si no era el mejor, era de los mejores. De eso no hay dudas.

Después de la gloriosa guerra de abril fue que se empezó la selección de los agentes o esbirros, como se le quiera llamar, para introducirlo dentro de las filas o células revolucionarias que quedaron dispersa en todo el territorio nacional. Estos eran los más jóvenes de sus agentes, pues, debían encajar en el perfil de los jóvenes revolucionarios. Los más difíciles de doblegar. A los generales, a los políticos y a los ricos, con dinero y con prebendas se compraban. Y esto fue lo que hicieron. Los generales se hicieron ricos, los políticos se hicieron ricos y los ricos se hicieron más ricos. En estos tres sectores el trabajo era fácil. El trabajo difícil era con la juventud efervescente, emprendedora y con ansia de libertad.

Dentro del primer grupo que habían seleccionado tu no te encontraba, te seleccionaron dos años después, específicamente el 15-Junio-1968, no puede olvidar esa fecha. Pues es el mismo día que le diste la trompá al padre Alfredo Hernández director del colegio Santa Ana donde estudiaba. El padre no te expulsó del colegio pero si te suspendió por una semana.

No sabía como llegar a tu casa, expulsado por una semana del colegio y por darle una trompá al padre. Te había ganado una paliza de tu madre. De eso estaba seguro.

Caminaste largo rato por las calles de Santo Domingo hasta sentarte en el parque Enriquillo a analizar que cuento le diría a tu madre. Entonces se te acercaron dos hombres a conversar contigo, este fue tu primer contacto con la CIA. Te explicaron todo, que te habían dado seguimiento, la colaboración de tu madre con las tropas norteamericanas, de tus habilidades, y de tu rechazo a la idea socialista, pues tu madre te lo inculcó.

Los primeros trabajos fueron fáciles, los compañeros del colegio, los profesores y tus familiares pues tenía un primo que simpatizaba con los jóvenes revoltoso. Este desapareció, nunca volvieron a saber de él. Así como a tu profesor de español. Fuiste muy efectivo en tus primeros informes. Sin que nadie sospechara de ti.

Nunca tuviste contratiempo, pero tu trabajo se hizo tan intenso que tuviste que abandonar los estudios secundarios, pues estuviste a punto de ser descubierto por un contraespionaje. Luego de esto te enviaron a trabajar como chofer de una compañía amiga.

Después del 78 no tuviste el protagonismo de antes, ni se te asignaron más trabajo. Pero ahora 30 años después, es diferente, ya no es la CIA que te contrata, son los políticos que quieren que le informe lo que hace el nuevo chofer que contrataste, pues, dicen que es un intelectual liberal, disfrazado, que se hace el tonto, pero que escribe muchas verdades. Desde luego que no te interesan sus verdades, sino, que es un trabajo fácil como en los viejos tiempos.

Sandy Valerio. 15-9-08

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Vicios gerenciales.

Vicios gerenciales.

Vicios; afición excesiva a una cosa, generalmente perniciosa.

Los tiempos actuales en que nos ha tocado desenvolvernos, cargado de estrés, limitación de tiempo, y demás obstáculos del quehacer cotidiano, nos ofuscan de tal manera que ideas claras planteadas por otros correligionarios, son desestimadas sin siquiera ser analizadas. Ahora bien, si a esto le agregamos nuestros malos hábitos o vicios, adquiridos durante nuestro desarrollo personal, las consecuencias pueden ser escalofriantes para nuestras empresas o departamentos.

Escape de personal calificado, pobre efectividad en sus labores, perdida de tiempo en el proceso de producción. Enfoque distorsionado de los objetivos. Escasa o nula armonía en el ambiente de trabajo. Entrenamiento continuo limitado. Relaciones públicas e internas con marcadas limitaciones. Contratación del personal menos calificado. Poca o escasa promoción del personal. Todas estas distorsiones del ambiente laboral son las causantes de las desapariciones de las empresas o de unas utilidades limitadas. Datos financieros distorsionados; escasas, malas o nulas evaluaciones de resultados financieros.

Pero no debemos de dejarnos de hacer la pregunta de ¿quién o quiénes son los causantes de todas estas distorsiones?

Será la junta de directores, los gerentes departamentales, los supervisores; o los lideres grupales de la empresa. Cada sector tiene su cuota de culpa. Ya está más que demostrado que cada empresa desarrolla su propia naturaleza, es decir, que desarrolla rasgos característicos. Sean buenos o malos. Si vive constantemente renovando o si está muy rezagada tecnológicamente. Si le gustan los rectos o si es ultra conservadora. Si desarrolla valores de lealtad con sus empleados o si no le importa cambiar constantemente su empleomanía. Si le da importancia a cada miembro de la compañía o si sólo le importa las opiniones de sus directores.

Fijémonos que las virtudes o vicios de los gerentes son directamente proporcionales a las virtudes o vicios de la empresa. El perfil del gerente será el mismo perfil de la empresa. O de lo contrario será excluido de esta.

Si la empresa está siendo dirigida por gerentes cargados de vicios conductuales; como el despotismo, los prejuicios, el orgullo, la deshonestidad y el sadismo. Serán empresas con beneficios muy limitados y poco vanguardista. Su evolución en los mercados será a paso de tortuga y los nichos de mercados no serán aprovechados.

Por ejemplo, un gerente déspota, autoritario, en donde primara su criterio por encima de todo el mundo, tenga éste la razón o no. La misma naturaleza despótica no le permite abrirse a las sugerencias, por el contrario, las opiniones que asimila, generalmente son opiniones de los de su entorno, pues, al despotismo nutrirse del servilismo y no de la capacidad (el capaz no es servil) esto se traduce en menos utilidades.

El gerente déspota crea un ambiente de hostilidad, es decir, que incentiva el chisme, la burocracia y la falta de impulso. No estimula a sus empleados a desarrollar su creatividad, por el contrario, si el empleado hace una sugerencia que beneficie a todos, automáticamente se le comunica que no fue contratado para dar sugerencias.

No hablemos de los otros vicios pero imaginemos gerentes prejuiciados, gerentes sádicos, gerentes deshonestos y gerentes orgullosos. ¿Podrá reinar armonía en empresas o departamentos con gerentes con estas características? ¿Podrá mostrar utilidades o buenos resultados gerentes con estas debilidades?

De aquí que las empresas tienen que estar constantemente autoanalizándose. Evaluando a sus gerentes y directores departamentales, pues, al ser sus líderes respectivamente, sus súbditos imitaran estas actitudes o vicios, por ende, se colectivizarían y reinaría el caos.

Sandy Valerio. 10-9-08

martes, 2 de septiembre de 2008

Despecho.


Despecho.

Han transcurrido 15 minutos desde que el juego concluyó. Estuviste absorto todo el partido sin que nadie ni nada te distrajera. En muy pocas ocasiones te había concentrado de esa manera. Ningún jugador que ha observado te ha atrapado como el jugador de tercera base que acaba de ver. Viste como se deslizaba detrás de de la pelota, como corría en las bases. El toque en el segundo episodio fue espectacular, pues, nadie lo esperaba. Llegó con suma facilidad a la primera base. El jugador de tercera que atrapó la pelota ni se dignó en tirar, pues, cuando vino a darse cuenta ya él había pisado la primera base. Parecía una gacela corriendo del home a la primera. Sí que tenía fuerza en sus piernas.

Pero esa fue una de las tantas jugadas excitantes que acaba de ver. Como el homerun en el séptimo ining. ¡Qué palo! Todavía buscan la pelota y no la han encontrado. Si que disfrutaste el juego. Hasta te excitaba viendo a Marco Martínez defender la tercera base. Si su ofensiva es buena su defensa es mejor. No había pelota que cruzara cerca de él. Todas las atrapabas.

Cuantas cualidades atléticas. Y lo mejor es, que es un niño. Le falta crecimiento muscular, su caja torácica, sus piernas, sus reflejos, todo esto lo ha evaluado, y solamente Alex Rodríguez tenía estas cualidades antes de que lo firmaran, y mira lo que es.

Sin lugar a dudas que tu intuición nunca te ha fallado cuando ha firmado un prospecto y éste te tiene absorto.

- Hola, Minaya.
- Hola, Alfonso, a caso está viendo a Marco Martínez. ¿Qué te parece?
- Es estupendo. Me ha dejado sin respiración. Ahora mismo voy a reunirme con él. Te llamo luego.

Mientras hablaba con Minaya te dirigía hacia los camerinos a conversar con Marco, pues, no podía ni te lo permitiría dejar pasar esta oportunidad de firmar a esta joya que acabas de ver.

Empujas la puerta del camerino y ve que la mayoría de los jugadores aún están juntos. Los saludas y ellos te saludan, ya que la mayoría te conocen y te respetan, pues, saben de tu influencia y tu prestigio.

Busca con mirada de águila a Marco sin resultado y de repente en un rincón apartado lo ve. No le aparta la vista. Te das cuentas que ha acabado de salir de la ducha por el agua que se le desliza por el cuerpo. Al verlo en esta condición te excitas como cuando lo observaba jugar pero con el corazón más excitado.

Caminas en dirección hacia él sin perderlo de vista. Ya te encuentra a dos metros de donde él está. Lo evalúa de cuerpo entero y te das cuentas de su extraordinaria contextura física. Sí que es estupendo te dices mientras lo observa, y decides hablarle.

- Perdón…Joven ¿es usted Marcos Martínez?

Al escuchar su nombre para de secarse y alza el rostro hacia ti y te confirma su nombre.

- Sí, señor.

El tono juvenil de su voz confirma que aún se encuentra en la adolescencia. Y esto te satisface.

- Marco, me gustaría que habláramos de tú futuro. Te he observado jugar y sin temor a equivocarme eres lo mejor que mis ojos han visto. No quiero perder la oportunidad de firmarte.

No ha despertado ningún tipo de entusiasmos con la oferta que has hecho y te sientes despechado, desilusionado, impotente. ¡Cuantos jóvenes no darían cualquier cosa por escuchar lo que acabas de decir! Pero a Marco no, mientras jugaba, uno de su compañero de equipo vio como lo observaba y le dijo que hoy lo firmaban y al mismo tiempo conquistaba un nuevo amor.

Sandy Valerio. 2-9-2008

miércoles, 20 de agosto de 2008

Cuando los cañones suenen.

Cuando los cañones suenen.

Cuando un sentimiento de libertad se apodera del corazón de los hombres y éste se combina con el amor a la patria, no existe fuerza, ni adversidad que detenga el impulso de estos hombres.

Nadie, absolutamente nadie debiera intentar cruzarse le en el camino a estos iconos de la libertad, salvo que deseen ser aplastado sin contemplación por la dignidad, el arrojo y el valor.

Estos sentimientos se habían escudado en el corazón de Antonio Jiménez y su hijo Pablo desde hacía un mes, cuando el traidor de Santana anexionó la isla a la madre patria.

- Pablo, hijo, levántate, que me parece que hoy es la señal. Ayer Juan vino por aquí y me dijo que cuando escucháramos los cañones, esa era la señal.
- Pa… yo estoy listo desde temprano, no he podido dormir. Anoche retoqué los machetes como me dijiste.

Si que los había retocado, los filos relucían como si fueran rizos de Apolo mientras se desplaza en su carruaje de fuego.

- Entonces, todo está listo, solamente tenemos que esperar a que suenen los cañones.
- Pa… y el conuco ¿quién lo va a cuidar?
- No te preocupe, ya hablé con Secundino. Como él no puede ir a pelear contra los españolitos por el parto de su esposa, nosotros pelearemos por él, y él nos cuida el conuco.
- ¡Y si nos matan!
- No nos preocuparemos más por cuidarlo.

Se hizo un silencio sepulcral en el bohío mientras cortaba una porción de tabaco del andullo de su consumo para macarlo, se la pasó a su hijo y cortó otra para él.

No volvieron a dirigirse palabras, Antonio pensaba en las cicatrices que llevaba en cima de cuando peleó contra los haitianos. Y Pablo pensaba en el puerco cimarrón que lo tuvo al matar hace dos días. Eran dos espartanos que se sacrificarían como Leónidas en las Termópilas por la libertad.

Se escuchó un sonido que los hizo salir de su ensimismamiento, se pararon, se ataron los machetes a la cintura y se dirigieron hacia donde está el valor, la gloria y la inmortalidad.

Sandy Valerio. 19-08-08

domingo, 10 de agosto de 2008

Orando.

Orando.

El corazón le está latiendo a mil revoluciones por minutos del dolor que está destruyéndole por dentro. Su mente y su alma se encuentran obnubiladas de la angustia que lo ha arropado.

Hay de los espíritus nobles y sensibles que tienen que pasar por tan terrible pesar. Las paredes de su habitación se ciernen sobre él y se dice – Dios mío, ayúdame- es un quejido desesperado que se desplaza por el universo hasta donde su objetivo. Este lo absorbe, lo hace suyo, hasta el extremo de desplazarse donde quien lo ha dicho.

Cuando terminó de decir la última vocal ya su rodilla se encontraba en el piso frente a la cama. Se persignó. El tiempo se detuvo pero él no lo sabía. Los ángeles, las estrellas y el universo los contemplan. Era el foco de atención de cada átomo del cosmos.

Pero no lo sabe, solamente lo presiente. Su cuerpo está tan hesitado que empiezan a salirles lágrimas, pero estas no caen en el piso, ni en la cama. Se le evaporan de las manos al que está sentado frente a él desde que empezó a orar.

Las palabras de desesperación que liberan sus labios –Dios mío, dame fuerza y sabiduría para soportar tanto dolor- eran escuchadas solamente por quien se encontraba sentado en frente de él. Este se sonríe mientras le acaricia la cabeza y le dice – Por qué crees que te voy abandonar- pero sus sentidos no lo escuchan, su alma sí. Y comienza a sentirse calmado y las lágrimas a dejarle de brotar. Se persigna de nuevo –En nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, te amo Jehová, amen-.

El que está sentado le contesta que también y se marcha. Y él se para y se acuesta; y duerme bien sin pena ni dolor.

Sandy Valerio. 10-08-08

lunes, 4 de agosto de 2008

Utopía o Sadismo.

Utopía o Sadismo.

He visto que a las diferentes soluciones sociales que he planteado la han catalogado de utópicas, y en verdad que esto no me sorprende, lo que si me sorprendería sería que se llevaran a cabo.

Sabemos que en las actuales condiciones como especies no alcanzaríamos el socialismo puro, esto si es utópico, pero como entes racionales, sí proporcionaríamos las mismas oportunidades para todos, independientemente de su nivel social. Esto si es posible.

Pero tendríamos que hacernos la pregunta de ¿Quiénes son los que están a cargo de crear este equilibrio? Se supone que son los que están a cargo de dirigir el desenvolvimiento y desarrollo de la sociedad, libres de prejuicios o de favoritismo. Estos deben de ser los políticos, los lideres empresariales y los lideres sociales.

Ahora, existe alguna satisfacción física o psíquica que estimule el desequilibrio social, o un instinto de especie inferior que nos cohíbe desarrollar la solidaridad con los demás. A esto podríamos llamarle sadismo.

Si leemos a Eric Fromm en su libro Miedo A Libertad nos dice que el sádico disfruta cuando mantiene cohibido de cualquier libertad, sea esta económica, de opinión o de cualquier índole a su victima.

De aquí podemos deducir que en vez de ser utópicas mis ideas son irrealizables por el sadismo que ocultan los que ejecutan las políticas sociales. No es porque sean imposibles de hacer, sino, porque produce cierta satisfacción mantener a tantas personas sin libertad económica, sin libertad de opinión, sin libertad a ser humanos racionales. Quien está cohibido de educación carece de libertad para discernir.

Entonces, cuando vemos a los niños limpia vidrios, cuando vemos los cinturones de miseria alrededor de nuestras ciudades, cuando vemos tanta sangre en los periódicos, cuando le cohibimos como sociedad a un padre su desarrollo económico por pura mediocridad, cuando vemos una empresa absolver todas las pequeñas que puedan competir con ella, cuando vemos a un funcionario público cometer tantas atrocidades y no hacer nada como sociedad, acaso no es nuestro sadismo inconciente que está actuando al ver tanta mediocridad y no hacer nada.

No, no son ideas utópicas pretender que la brecha entre ricos y pobres no sea tan amplia, pretender que las necesidades básicas de las mayorías estén satisfechas, pretender que la clase media se fortalezca, pretender tener un estado fuerte sustentado en los pilotes de la institucionalidad. Si esto es una utopía me declaro un utopiano.

Ahora, de lo que si estoy seguro es que de no pretender alcanzar estos nobles ideales es afianzar nuestro morbo, nuestro sadismo colectivo y nuestra meta de sociedad fallida.

Sandy Valerio. 2-8-8

domingo, 15 de junio de 2008

Un relámpago en la oscuridad.

Un relámpago en la oscuridad.

Zeus está manifestando toda su majestuosidad y poderío. Los rayos de éste le abren grietas a la oscuridad, y sus relucientes luces se expanden por cortos períodos, pues, el acuerdo con Hades, es que él reinara por las noches. Y un acuerdo entre Dioses es inquebrantable. Hasta el más inepto de los mortales sabe esto.

Hades se mantenía inmutable, pues, se estaba llevando a cabo uno de sus actos maligno. El observaba donde se estaba cometiendo éste. Era una casita de yagua que para muchos es un bohío. Dentro se escuchaban los gritos de un infante que al parecer las armas del Dios del universo lo tenía incomodo.

A Hades no le importaba que el niño estuviera gritando, ni que el bohío estuviera a punto de colapsar por el torrencial aguacero. No, nada de esto le importaba. Le importaba lo que la madre de éste iba a hacer. Esto sí le importaba. Había sembrado la semilla de la maldad en el corazón de la madre y estaba a punto de germinar.

La madre estaba estática como el Dios del mal contemplando el infante. Veía el rostro de quien la había embarazado en la cara del niño. El niño tenía todas las facciones del padre. De quien la había abandonado estando aún embarazada.

Se paró con ímpetu, se le acercó al infante. Lo contempló y se enterneció al verlo de cerca, pero ya era tarde. Había tomado la decisión de que era hoy o nunca, pues, la noche era perfecta para cometer el infame acto.

Lo levantó con sus infantiles manos, pues, ella apenas tenía 14 años. El niño al sentir el calor de la madre aplacó su tierno llanto, pero un estruendoso sonido de las armas del Dios del universo hiso que el niño reiniciara su llanto.

Nadie se va a dar cuenta- se dijo mientras caminaba hacia la puerta –Y si me preguntan, que una bruja se lo llevó- estos eran los pensamientos que asediaban a la joven madre.

Al pararse en el frente de la puerta se detuvo, pues, uno de los rayos del Dios del universo cayó tan cerca que le hiso temblar el alma. –Estos malditos rayos- se dijo; y al abrir la puerta la madre de ella estaba afuera presta a tocar para que le abrieran. Al ver su madre retrocedió, y su rostro palideció.

La abuela del niño al verla le preguntó que si había visto el Diablo que estaba tan asustada, pero la madre no contestó. Solamente pensó –será en otra ocasión-.

Hades que se había mantenido estático, ahora le brotaba fuego de entre los ojos. -¿Qué había fallado?- se preguntó. –Sería mi hermano- volvió y se dijo.

Cómo el Dios del mal había fallado en un plan, si es tan meticuloso al planearlo. Cada detalle, cada eslabón en su lugar. Todo estaba como lo planeado. El abandono del padre, el desplazamiento del odio al padre hacia el niño, los gritos del niño, y la ejecución de la madre lanzando al niño al río que está detrás del bohío.

Todo el plan estaba perfectamente articulado. Lo que Hades no sabía era que Venus con sus manos de seda había abierto, desde su morada lunar, un orificio a las espesas nubes y lo vio ejecutando su plan. Y en complicidad con su padre, disfrazada de rayo para que Hades no se diera cuenta, viajó hasta donde la madre de la niña y abuela del niño enviándola donde su protegido.

Sandy Valerio.